Mini-reseña 'Cazados' de Meagan Spooner

20 de abril de 2018

¡Hola ciudadanos! ¿Cómo lleváis este viernes? ¡Qué ya es finde de nuevo! En el día de hoy quería dejaros una nueva reseña ya que creo que, de nuevo, estoy cogiendo el ritmo que había perdido al estar trabajando y, poco a poco, me estoy poniendo al día con las lecturas pendientes que aún tengo. La reseña que os traigo es la de mi última lectura, Cazados de Meagan Spooner, un nuevo retelling de La Bella y la Bestia que acaba de llegar a nuestro país gracias a La Galera y que ha sido una lectura entretenida con una ambientación diferente a la que conocemos desde bien pequeños/as. ¿Queréis saber qué me ha parecido el libro? ¡Pues seguid leyendo!



Título: Cazados
Título original: Hunted
Trilogía/Saga: No
Autor: Meagan Spooner
Editorial: La Galera
Páginas: 400
Precio: 17,50€
ISBN: 9788424662851
SINOPSIS: Bella conoce el bosque de la Bestia como nadie. A pesar de haberse criado lejos de la cabaña de su padre, con la élite aristocrática de la ciudad, Bella sabe que el bosque guarda muchos secretos, y que su padre es el único que ha estado cerca de descubrirlos. Así que cuando este pierde su fortuna, y Bella y sus hermanas se mudan a las afueras del pueblo, ella se alegra. Allí no tiene la presión de quedar bien con los nobles, ni de casarse con un hombre rico. Sin embargo, cuando su padre desaparece en el bosque, Bella toma la determinación de encontrar a la criatura con la que él estaba obsesionado y se adentra en el territorio de la Bestia: un valle maldito, un castillo en ruinas y un mundo de criaturas que solo perviven en los cuentos de hadas. Un universo que le puede traer tanto la ruina como la salvación. ¿Quién sobrevivirá: la Bella o la Bestia?



El padre de Yeva ha perdido toda su fortuna. Con la idea de conseguir lo mejor para su familia, ahora Yeva, sus dos hermanas, su padre y lo que había sido su vida desde que llegaron a la ciudad tendrán que hacer las maletas para regresar a esa pequeña cabaña en la que Yeva creció y que se muere por volver a pisar. Lejos de la ciudad, Yeva sabe que pertenece al bosque tanto como su padre pertenecía de joven, cuando se adentraba en sus profundidades y venía cargado de grandes descubrimientos. Con ese pasado, el padre de Yeva vuelve a aventurarse en el bosque para intentar empezar de nuevo y recuperar lo que han perdido. Pero, después de un largo tiempo de ausencia y la llegada de su acompañante, Yeva sabe que algo no ha ido bien por el camino. Decidida, se aprovisiona con lo necesario y se adentra entre los árboles en un intento de encontrar a su padre, dejando atrás a sus hermanas y una promesa de futuro que podría ser la solución a todo. Sin embargo, el bosque por el que Yeva camina es diferente, es mágico, y pronto dará con una criatura que sólo nace y vive en cuentos, aquello que ha atormentado a su padre desde hace tiempo. Bajo un horrible descubrimiento, Yeva empieza a vivir en un lugar completamente desconocido para ella, con una Bestia que la usa bajo la amenaza de asesinar a su familia. poco a poco, Yeva va haciéndose más con el bosque, lo va entendiendo, y empieza a conocer mejor ese lugar donde la Bestia vive... y donde Yeva quiere que muera bajo su cuchillo.

Como os he dicho al comenzar, Cazados es un nuevo retelling autoconclusivo de La Bella y la Bestia que, de por sí, se sale un poco del esquema de la historia original al tener a una protagonista que busca matar a la Bestia de todas las maneras posibles. Así pues, se nos presenta una historia que bebe directamente del cuento clásico, un libro que no se desencamina en ningún momento de lo que quiere contar y deja un libro lo suficientemente entretenido para que puedas leerlo sin problemas, que presenta los siguientes puntos positivos y negativos.

Hablemos sobre... #13: la literatura juvenil en las librerías

18 de abril de 2018

¡Hola ciudadanos! ¿Cómo lleváis este miércoles? ¡Espero que genial! Hoy, además de una nueva reseña que publicaré más tarde, quiero dejaros por aquí un nuevo debate sobre un tema que he visto recientemente por twitter a modo de pregunta. Como sabréis (y si no, os lo digo ahora), hace un año empecé mis prácticas de ciclo superior en una librería de la ciudad, donde pude meterme en los entresijos de lo que es el sueño de muchos y muchas y descubrir la manera en la que tratan los diferentes tipos o géneros literarios que venden. Así pues, hoy os quiero hablar de mi visión sobre cómo se trata la literatura juvenil en librerías (al menos, en la que yo estuve).


Entras a una librería. El olor a libro nuevo, a páginas abiertas rozando el aire, a páginas más gastadas por el tiempo. Ves pilas de libros amontonados en mesas, filas de libros colocadas en las repletas estanterías que inundan el lugar, un sitio que te pone el vello de punta nada más entrar. Los títulos y autores, Gabriel García Márquez, Margaret Atwood, George Orwell, Jane Austen. Caminas por el lugar, ves libros de poesía, novelas gráficas, históricas, de política y economía pero, ¿dónde está la literatura juvenil? Y, allí, al final del pasillo, lejos de la entrada, ves al fin un rincón dedicado a ella, diminuto si lo comparas con el extenso volumen de literatura enfocada a un publico más adulto que acabas de dejar atrás. Siempre nos rodeamos de preguntas como, ¿por qué los jóvenes no leen? ¿por qué la literatura juvenil no se vende tanto? ¿por qué en mi tienda no vienen jóvenes a consumir literatura? Y yo me pregunto, ¿qué haces tú, como librero/a para atraer a esos jóvenes que tanto quieres ver? Respuesta: prácticamente nada.

Estuve tres meses y algo más trabajando en una librería muy, pero que muy concurrida. Se hacían presentaciones, eventos, teatros, conciertos, exposiciones. Sí, había bastante gente por aquí y por allá. El problema es que este tipo de actividades sólo atraía a un publico adulto ya que todas, o el 90% de estos eventos, tenían como publico objetivo a este tipo de consumidor. No se hacía nada llamativo o interesante para que los jóvenes pudieran ir, se sentasen y descubrieran ese pequeño rincón lleno de ricas historias para poder introducirse en ellas y conocerlas. Creo que, en parte, esto de dejar a la literatura juvenil olvidada al fondo de la librería, sin querer hacer nada con ella, es por la idea que muchos y muchas tienen en mente de ella: no es de calidad, esa historia seguro que está llena de clichés ñoños, no vale la pena centrarse en este libro porque no es comparable a los grandes de la literatura... y más cosas así. Vale, cada autor/a es único. Vale, dentro de la literatura juvenil te puedes encontrar libros con muchísima calidad narrativa o, por el contrario, nada de calidad. Es cierto que los autores clásicos son como dioses para muchos y muchas pero ellos también empezaron en algún momento y, seguramente, no todo el mundo apostaba por ellos o ellas. ¿Por qué entonces a la literatura juvenil no se le trata también así? ¿Por qué no se le da una oportunidad? ¿Por qué nos quejamos cuando decimos que los jóvenes no leemos (mentira, sí que leemos y muchísimo), y no hacemos nada para remediarlo?

Ojo, no hablo de todas las librerías del mundo, sólo de las que yo he visitado y en la que he estado metida a lo largo de tres meses muy largos. Uno de mis objetivos cuando llegué y comencé las prácticas era revivir esa parte, la de los jóvenes entrando a una librería. El problema es que también me encontraba mucha reticencia. Se "ayudaba" más a esas actividades que siempre atraían al mismo público y dejaba atrás al joven. Es más, llegué incluso a ver que, dentro de las recomendaciones que se hacía, ningún libro era de literatura juvenil. O bien eran libros para un publico mucho más adulto (no digo que estos libros sean únicamente para un publico adulto, hay muchos jóvenes que encuentran más entretenimiento y enriquecimiento leyendo libros que tiran más a lo histórico y lo político), o bien eran recomendaciones de libros infantiles. Y aquí planteo yo otra pregunta: ¿es beneficioso para la literatura juvenil estar anclada a la infantil? Pensad. Literatura infantil y juvenil. Casi todas las editoriales las meten dentro del mismo saco cuando son dos cosas completamente diferentes: enseñan otros valores, difunden otros mensajes, tienen más o menos madurez en los temas de los que hablan. Y podría nombrar más cosas. Así pues, cuando se hace recomendación de libros infantiles, ¿ahí se mete ya también el juvenil? ¿Aunque estés recomendando un libro para niños y niñas de siete años, por ejemplo? ¿Es por eso que la literatura juvenil está como olvidada para los libreros/as? ¿Por que hablan más de libros infantiles y ya encasillas lo juvenil ahí dentro y, por tanto, no se esfuerzan en darle un énfasis mayor a lo segundo?

Sea como sea, la literatura juvenil en librerías está mal tratada. No se le da protagonismo, suele estar al final de la librería o incluso en el segundo piso, si la librería lo tiene, donde poca gente va, como diciendo que no interesa. No se anima a los jóvenes a acercarse y, cuando alguien lo intenta, encuentra bastantes dificultades (experiencia personal). No es que los jóvenes no leamos o no visitemos librerías. Simplemente la labor de muchos y muchas es tan escasa que no se sientan a pensar en hacer algo para motivarlos. Sí que se lee, el problema es que la literatura juvenil desgraciadamente se suele asociar con lo que he dicho arriba, no es de calidad, cuando no es verdad. Un libro para adultos puede ser un petardo y un libro para jóvenes puede ser una gran joya. ¿Leemos mal? No. Leemos lo que nos gusta y lo que queremos, aquello que también tiene calidad. ¿Los jóvenes no leen porque se dedican a leer libros que no están firmados por los grandes autores contemporáneos? Sí que leemos, solo que el estereotipo que conlleva lo que leemos te hace creer que no lo hacemos porque, para ti, eso es no saber leer. Entonces, ¿qué se debería cambiar en un primer momento?